jueves, 2 de febrero de 2012

Variaciones cercanas a la lluvia de ayer

Como buena caminante (o cicloandante) que soy, las lluvias suelen pescarme a flor de piel, más aún las tormentas de verano. ¡Cómo negarse a un chaparrón en medio del cemento incandescente! Todos los años cae una tremenda tormenta para esta época, mi memoria guarda unas cuantas anécdotas de lidiar con la ciudad inundada. Pero le escribía recién a una amiga, la lluvia ayer cayó en el momento justo: me dejó llegar y nunca volver a salir.

Ayer por la tarde cuando regresaba del centro en bici, la pesadez de la ciudad parecía irreparable. Hice escala en la verdulería, y una vez en casa mientras preparaba y tomaba un licuado de duraznos y naranjas con mucho hielo (metaboli
smo y catabolismo del licuado fueron casi simultáneos); y sacaba de la heladera la masa para unas galletitas de queso que tenía que hornear antes de salir otra vez, el cielo empezó a ennegrecer. Las galletitas se cocinaban y la tormenta dejaba de amenazar, primero unas gotas debiluchas, luego la constancia. Era de locos salir en ese momento. Entonces un par de detalles organizaron una tarde de lluvia perfecta.

Cuando escribí al mercadolibre-librero para disculparme pero que debido a la lluvia no iba a pasar por el libro, recibí la siguiente respuesta: “Venite
mañana, disfruta ahora de la lluvia mirándote una linda peli o leyéndote un buen libro”. Algo tan simple y agradable me predispuso de un excelente humor.

Se sumó a esta galantería que un contacto de facebook, de los que no conozco y hacen cosas así, anunció que en este enlace se podía escuchar una ext
ensa lista de temas de Oscar Aleman, cuidadosamente seleccionados. ¿Cómo retribuir tamaña faena? Lo curioso fue que el agradecimiento me llegó a mí, por ser su única radioescucha.

El buen humor se instaló para qued
arse hasta tarde. Preparé un maté, me acomodé cerca de la ventana, la lluvia persistía y había aire otra vez. La luz de la lámpara mezclo todo de un ámbar surreal. Me tocó la silla, y el sillón al gato. Me senté a leer, no sé si un buen libro, pero que resulta de mi interés. La música nos acompañó por horas.

Se hizo la noche, un poco de baile, juego con el gato, la cena, y como no pude encontrar un sucedáneo mejor que el sonido de la lluvia para Aleman, ni Reinhardt encargado de cerrar la lista. Seguí el otro consejo del librero y busqué en mi cajón de películas. “Pierrot le fou” fue el primer intento, me pareció que se acomodaba a esa trama en la que estaba envuelta, pero recordé que estaba mal la grabación. “Hiroshima mon amour” movió el ai
re hacia otro costado, y no pudo ser mejor elección. Ellos son tan hermosos.




Parece tonto, pero junto con esos dos pequeños detalles, provenientes de completos extraños, y la magnífica lluvia, construimos un tiempo-espacio de placer que hacía tiempo no encontraba.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Quiero probar las galletitas de queso y albahaca! Me parece que la lluvia "de ahora" sí te está agarrando.. hay un olor a tierra mojada hermoso!
cata

cr dijo...

Me agarró de refilón, para cuando se largó con todo estaba sentada en el bar "La Orquidea", leyendo el libro recién comprado:
Reina Amelia de Marosa di Giorgio.

Las galletitas están en el freezer.

Mane dijo...

Ceci linnnda... sos tan linda! hoy llueve. Espero poder encontrar ese tiempo- espacio de placer del que hablas.
Te mando un beso enoorme!
Y un abrazo!

Y aprovecho a mandarle a Cata tambien ;)

Caro dijo...

gracias por el mensaje! Me dan ganas de ver Hiroshima otra vez, qué peli más hermosa.. y se contagia el placer de la tarde de lluvia, como dice Mane, espero que me suceda también en La Plata. Es lindo dormirse con el sonido de la lluvia y hacer galletitas de avena o de queso, leer un libro sin vértigo.
Yo recién llegada de tierras chilenas, con ganas de seguir viajando pero no de tomar más colectivos, subtes, etcs motorizadas, solo bici o caminando, a lo sumo en globo.
abrazo!

cr dijo...

Gracias Muchachas por pasar y comentar.

Caminando, en bici, en globo o en libro siempre es bueno dar un paseo.

Espero hayan disfrutado esas lluvias, y las que siguen.

Abrazos!

Alberto Pez dijo...

Caramba!
Ayer apenas amagó para llover y tuve el placer de su visita, espero caiga un buen chaparrón y me la encuentre a mitad de camino así se queda un buen rato.
Yo por mi parte estoy pispeando en las habitaciones de su blog...interesante el mobiliario...exquisito composé....felicitaciones!
Si me lo permite, voy a venir mas a menudo.
Abrazo!

cr dijo...

Alberto Pez, es usted muy bienvenido con lluvia, nubes o sol.
Me alegro que le guste el estilo, al que trato de hacerle cambios cada tanto.

Un abrazo