sábado, 4 de septiembre de 2010

Azul de Prusia


Azul de Prusia es un pigmento, que como muchas de las sustancias coloreadas, proviene de un compuesto químico que tiene entre sus átomos algunos de los metales de transición. En este caso el hierro es culpable, para ser más precisos el color depende de los electrones más externos de este átomo y del entorno dado por los otros átomos del compuesto, un escenario que permite una danza de electrones capaz de generar un color determinado.

Azul de Prusia fue como bautizamos con Apollonia a la unión musical de unos amigos. Pasó hace tiempo, recuerdo que Manu, nuestro amigo en común, nos presentó una noche de octubre en Bernal –si bien hablamos de nanotecnología aquella vez, no sabíamos que años después nos re-encontraríamos trabajando en el mismo laboratorio-, Prusia había propuesto ella, Azul de… completé yo. La banda estaba formada por Cata en voz, Manu en guitarra, voz y composición y luego se sumó Jhon, el guitarrista de verdad. La unión duró unos cuantos suspiros, luego Manu se fue a buscar amores a España, Cata se dedicó al hogar y Jhon a su metier: la música. Cata y Jhon tuvieron algunas presentaciones en público, y queda pendiente un encuentro invernal acompañado de guisos y vinos, pero ya llega la primavera y la velada está en ascuas.



Anna Atkins fue una botánica y fotógrafa inglesa que a mediados del siglo XIX editó el primer libro de imágenes fotográficas “British Algae: Cyanotype Impressions”, adelantándose unos años al más popular “Lápiz de la Naturaleza” del William Talbot. Se podría decir que Anna fue una mujer con suerte, ya que su padre era un reconocido naturalista de la época, que ayudó en su formación científica y que la vinculó con otros hombres dedicados a la ciencia; fue así que pudo desarrollar su carrera como botánica, y entrar en contacto con otros vecinos pioneros de la fotografía como Talbot y Herschel, un matemático y químico que había descubierto un proceso fotográfico que creaba positivos de un color azulado: el cianotipo. Más allá de la suerte y las vinculaciones, sin dudas Anna fue una mujer inquieta y paciente a la vez, realizó su libro por partes; la primera vio la luz en Octubre de 1843. Publicaba los álbumes de forma regular, el último está fechado en 1853. En total suman alrededor de 400 imágenes. Se conocen unas doce copias. Este número limitado de ejemplares se debe a que cada una de las imágenes está hecha a mano y de una en una.

El cianotipo es un proceso fotográfico que a partir de la mezcla de dos compuestos químicos que se pintan sobre un papel y la posterior exposición a la luz genera un compuesto estable de color azul. La figura fotografiada impide el paso de luz y forma una silueta blanca, el fondo de la imagen es azul de Prusia.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso todo! Y esos cositos de fondo azul (que me hacen acordar a un capítulo de la Pantera Rosa) no sabía que se llamaban cianotipos!
cata

Apollonia dijo...

Buenísimo ¡quiero ver los que hagas!

Abrazos,

Fernando Terreno dijo...

Qué lindo esto que apuntaba para la química y salió para el lado de la fotografía. El de Prusia me hizo acordar a otro azul con nombre raro: el de Turmbul o algo así, que con tantas úes es difícil de pronunciar.

andal13 dijo...

Ah, qué belleza... No conocía esa técnica fotográfica.
Y no hay caso, a la Naturaleza como artista nadie le pisa el poncho.
No sé por qué, pero "Prusia" siempre me suena marcial.

andal13 dijo...

En otro orden de cosas, o en el mismo, no sé si conocés el trabajo de Federico Rubio, un fotógrafo uruguayo que hizo una serie llamada "Botánica" que es una belleza... De lo mejor que vi (en mi modesto ojo) en materia de exposiciones fotográficas.

cr dijo...

Cata: La pantera rosa es como Los Simpson de nuestra generación (me refiero a la niñez), todo pasaba por ahí.

Apollonia: dame un par de meses, ya que me metí en otro brete estos días y tengo menos tiempo.

Fernando: Los pioneros de la fotografía fueron químicos, además de inventores, luego ya surgió la necesidad de perpetuar la imagen, junto con procesos más prácticos, y con eso tuvieron mucho que ver los reporteros.
También es interesante que compuestos sensibles a la luz se conocían desde la edad media, pero no el modo de fijar las imágenes.

Es el mismo azul, pero adquiere el nombre según la región, como el camaleón pero diferente.

Andal13: claro que sí, a la naturaleza no hay con que darle, de ahí el misterio de su belleza.
Gracias por el dato de Federico Rubio, no lo conocía, me gustó mucho el trabajo (qué maravilla google).
Uno de los primeros fotógrafos artísticos argentinos fue Anatole Saderman, el año pasado se editó su trabajo "Secretos del Jardín", una belleza.


Abrazos a todos.

Rob K dijo...

Me encanta la estructura de este texto, el trayecto desde tu recuerdo, tu experiencia, hasta la ciencia y la historia.

Como siempre, un gran disfrute leer lo muy bueno (¡¡¡y muy poco frecuente!!!) que publicás.

Saludos.

andal13 dijo...

Ah, qué buen dato el de Anatole Saderman; gracias!

cr dijo...

Rob K: Muchas gracias, y te digo que yo también lamento la baja frecuencia, pero no sabés las veces que intento y no sale.

De nada andal13, había visto el libro en uno de usados a mitad de precio, pero cuando volví con el dinero (no era un valor que se lleve en la cartera) ya no estaba. Quedará para ojearlo en librerías.

Petite Lu dijo...

:) gracias por pasar

que bueno que pudiste venir a escuchar.. me dijo Nico que también habías estado en las otras tocadas! que andes bien saludos y nos vemos...
wow me encanta el blog cuantas cosas para ver y leer!! ya comentaré
buena semana
Lu

cr dijo...

Petite Lu: fue una tarde muy linda de canciones femeninas. Nos vemos en algún otro patio.

Bienvenida a Colgando Ropa.

María Eugenia dijo...

Ah, no conocía esas historias!! qué lindo trasladarse a esos años por un tiempo... y qué lindo, qué bueno. Soy Maru desde mi nuevo blog. Volveré a cursilerear más rápido que despacio, lo prometo.

cr dijo...

Sabía que no tendríamos que esperar mucho. Lindo formato, ahora te leo.

cr dijo...

Ya te agregué a la barra lateral... mirá que me hacés trabajar, eh!