domingo, 8 de agosto de 2010

Winter a Go Go


Dicen que pan con pan, comida de zonzo. Digo que tampoco es bueno que el pan esté solo, se pueden conseguir quesos, pero para el desayuno prefiero dulces y caseros. Sé que ya no es la hora del desayuno y el dulce lo hice ayer después del mediodía, mientras escuchaba la Reunión Cumbre que Ulanovsky organiza cada sábado en Radio Nacional, pero ahora que tengo un tiempito dejo una receta de dulce para acompañar aquel pan que hicieron unos veranos atrás.

Ingredientes:

  • Fruta a elección (más o menos un kilo). Suelo usar la que está en oferta, o de estación, el de ayer tenía: 2 mandarinas pequeñas, 2 manzanas medianas, 2 naranjas de ombligo gigantes (y riquísimas), 1 pomelo rosado mediano
  • Azúcar (la cantidad varía, los míos llevan poca azúcar)
  • Agua


Preparación:

Los cítricos se pelan hasta quitar esa capa blanca interna de la cáscara, también se quitan las semillas y los pellejos (yo lo hago con las manos bien limpias y directamente en la olla voy despedazando los gajos, para no desperdiciar el jugo. Cuando se trata de naranjas me como la mitad de cada una, si están buenas son mis frutas preferidas)
Las manzanas no las pelo y las corto en cubitos de un tamaño parejo, si quiero que el dulce conserve los pedazos soy más prolija, si quiero el dulce homogéneo al final, no cuido tanto las formas en este paso.
Se colocan las frutas en una olla grande, se agrega azúcar hasta cubrirlas (medio kilo).
Se agrega agua, un vaso para que no quede tan espeso, si son solo cítricos medio.
Se pone a cocinar a fuego lento con la olla tapada, hasta que empiece a hervir.
Se revuelve cada tanto.
La cocción sigue hasta que la fruta se vea bien brillante. Si parece muy aguado se sigue la cocción con la olla destapada.
La cocción se termina una vez que los trozos de fruta están todos bien brillantes , parece que se desarman ,y el agua se ha consumido pero que ún tiene cierta flexibilidad y no hay que hacer mucha fuerza para moverlo. Si quiero un dulce homogéneo lo piso con tenedor, o le doy unos toques con la minipimer, como a mí me gustan ver los pedacitos de fruta lo dejo así.
Se guarda en caliente en frascos bien lavados y esterilizados*, una vez fríos a la heladera. Como mis dulces no tienen una cantidad enorme de azúcar, no duran meses, pero yo tampoco les doy tiempo.

Aviso para los fundamentalistas de los dulces caseros: las quejas a sus abuelas, pero se acepta cualquier consejo.

No sé si para hacer los dulces, pero para escribir la receta es imprescindible música, y un gato naranja dormido en los muslos.
Hoy escuchamos Summer Sun de Yo la tengo, una de mis bandas preferidas. Me despido con un Winter a Go Go
y me voy al sol.

6 comentarios:

andal13 dijo...

Hmmm... se lee delicioso!
Nunca hice dulces (será porque en mi familia supo haber grandiosas dulceras y temo no estar a la altura... la jalea de membrillos de mi tía abuela María era para hacerle un monumento), pero con los panes caseros me manejo bien.

En lugar de gato naranja... ¿Vale igual perra amarilla sobre la cama?

Fernando Terreno dijo...

Con esos ingredientes tan coloridos, imagino que el dulce quedó exquisito y de un color espectacular.
¡Qué detalle!

cr dijo...

Andal 13: Mi abuela Magda era una gran dulcera, con el aditivo que en el terreno de su casa había una diversidad considerable en árboles frutales, teníamos dulce de: higos, kinotos, uvas, ciuelas (mi preferido), limones, no sé que más y la jalea de membrillo (estos los compraba) que hacía era brillante, rojísima y una ricura. Nunca me atreví aún a copiar su receta.
Así que vos también (mal)crías una mascota, mimitos a Sasha.

Fernando: quedó muy colorido, y no está nada mal de sabor.

cr dijo...

El 14 de octubre "Yo la tengo" en la Trastienda, que buena noticia.

Recuerdo que fue muy lindo aquella vez, hace tiempo.

Tintin dijo...

Cuidado con Radio Nacional, que te tienta con sus programas y te volvés cristinista. A mi ya casi me convencen...!

cr dijo...

Sí se ve que saben cómo hacerlo, es peligro.