miércoles, 28 de abril de 2010

Fragmentos de Abril* (primera entrega)



Remolinos, remolinos
el otoño y el viento
Como las palomas
ansiosas de volar,
en bandadas por el aire
las hojas se van.


Me gusta abril, ya con su sonido –aunque mi preferido sea junio- bien interpreta cómo ha de acercarse. La temperatura empieza a descender, entonces disfruto tanto de un baño de lluvia como de uno de sol. El atuendo es más confortable: medias largas de colores, polleras, remeras, alguna chaqueta, pañuelos para el cuello, de lujo son los días que puedo caminar con borceguíes o botas y desordenar con cariño las hojas amarillas y secas. No me quedo pegada en los asientos de los tranportes públicos, eso sí mi pelo sigue atado. Como mi vitalidad es inversamente proporcional a la temperatura, para mí los días se alargan, puedo hacer más cosas o me cuesta menos ir de un lado a otro y caminar. El mate amargo de las siete está bien caliente, luego el vino tinto reemplaza a la cerveza y las variedades de tés comienzan a descender de los estantes, otra vez disfrutar de ese humito al acostarme y de alguna mantita. Abril tiene un color cálido y frío a la vez - o de a ratos, porque no es tibio-, la intensidad de un abrazo que no desarma y perdura.

Con testarudez digo que la luz del otoño dibuja las formas más bellas en esta ciudad, brindo porque aún le quedan dos meses.


*Fragmentos de Abril es una película del cine independiente americano, ya debe tener cinco años o más, con una historia sin excesivos golpes bajos y ritmo ameno que se puede recomendar a todo el público. Lo mejor de la película es salir cantando You, you, you, you you de The 6ths

10 comentarios:

laconicalambada dijo...

qué lindo! por un ratito pensé que el otoño me gustaba... me encantó.

wallyzz dijo...

Este es un lindo Post.

Me encanta

Sos altamente recomendable.

ASyBss

Fernando Terreno dijo...

Los otoños son unos criminales...(M.E.W.)
Yo también, como lacónica caí en el embrujo de la entrada. Hasta ahora veía al invierno agazapado detrás.
La cuequita de Don Manuel Tejón del epígrafe no podía estar mejor elegida.

Petite Lu dijo...

:)
qué lindo blog!
pasaré a visitarlo
gracias por comentar


saludos!!!
Lu

cata dijo...

El otro día estaba sentada en un auto y una hojita amarilla entró planeando hasta mi falda..esas cosas me hacen saltar las lágrimas de tanto que amo el otoño!
Y claro si, el invierno está a la vuelta de la esquina..asique a las tardes hay que entrar corriendo a la casa en un momento en el que ya no se puede seguir jugando desabrigada entre las ramas cortadas por los vecinos, y entonces hay que buscar un pantalón y sacarse los shorcitos, y la ropa está tibiecita del calor de la casa y las piernas frías!
cata

cr dijo...

¡Y olvidé mencionar los cítricos!

Me alegro que haya gustado, es grato saber puedo vender bien algo.

Wallyz si me recomendás no sé taquigrafía pero suelo ser muy paciente y amable.

Lamento decirles que al invierno agazapado lo espero con los brazos abiertos y muy sonriente.

Esa cuequita es MUY linda, a ver si les gusta esta versión: http://www.youtube.com/watch?v=7mwfCywIxJI

Cata, cierto ese olor al aserrín y las casas que se hacían con las ramas podadas... y la guerra de venenitos del paraíso.

Se viene la segunda entrega, espero sea antes de que llegue Junio.

Humanoide dijo...

a mi me gustaba una chica que se llamaba abril... eso cuenta?

cr dijo...

Totalmente válido.

Apollonia dijo...

Leo tu alegría de frío y encuentro mi contrapartida perfecta, mi antihéroe (¿o mi antiheroína?), mi némesis perfecta.

Guacha, tenés unos meses de changüí.

Los tropicalistas aguantaremos... ¡y volveremos!

Besote,

cr dijo...

Yo que vos Apollonia me busco una antiheroína más pulenta, aunque al otoño sepa venderlo bien.