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miércoles, 5 de marzo de 2008

¿Afortunada? No, gracias.

Mientras despellejaban el conejo, Fred le dijo a Timothy:
- ¿Sabes de dónde proviene el nombre de «afortunados»? Seguro que es una palabra fea; ¿por qué la utilizan?
- Un afortunado es una persona que sobrevivió a la guerra de hidrógeno - explicó Timothy - Ya sabes, por un azar de la fortuna. O una fortuna del azar. ¿Entiendes? Porque casi todo el mundo resultó muerto; creo que fueron miles de personas.
- ¿Pero qué es una «fortuna», entonces? Cuando dices «una fortuna del azar...»
- Una fortuna es cuando el azar ha decidido que tú sigas viviendo - dijo Timothy, y aquello era todo lo que tenía que decir sobre el tema. Era todo lo que sabía.

Fred dijo pensativamente:

- Pero tú y yo no somos afortunados porque no estábamos vivos cuando se inició la guerra. Nacimos después.

- Exacto - dijo Timothy.

- Así que si alguien me llama afortunado - dijo Fred - va a recibir un puñetazo en plenas narices.

- Y «auxiliador» - dijo Timothy - viene también de antes. De cuando los aviones a reacción arrojaban víveres desde el aire a la gente que vivía en zonas de desastre. Eran llamadas «zonas de auxilio», porque en ellas había que ayudar a la gente.

- Conozco eso - dijo Fred -. No te lo había preguntado.

- Bueno, pero te lo he dicho de todos modos - dijo Timothy.

Los dos muchachos siguieron despellejando el conejo.


Fragmento de "Los días de Preciosa Pat" de P. K. Dick, de esa página se pueden descargar lo que quieran. (Excelente elección Gonzalo, ¿cómo no lo vamos a poner en el programa?)

Me gustan mucho los cuentos de niños que se comportan como adultos, otro ejemplo maravilloso: “Un lento aprendizaje” de Thomas Pynchon, tuve la intención de escanearlo en alguna oportunidad pero es muy largo.



Hablando de fortuna y azar, me paso sin ningún reparo al terreno del juego, para hacer un pedido, no precisamente de un juego de azar, sino de uno que requiere cierta destreza y puntería. Necesito un tablero de tiro al blanco para dar una clase de medidas, precisión y exactitud. Sé que podría hacerlo, pero no tengo tiempo de armar uno. Estoy en una etapa de delegar cosas, o al menos no intento fabricar todo lo que necesito. Se escuchan ofertas.