lunes, 15 de agosto de 2011

Un poema óptico





Revisé los estantes, tomé entre mis manos un libro de André Kertész, pero cayó al piso uno de László Moholy-Nagy. Justo el que yo buscaba.














Entré al museo. Como siempre observé, y me encontré con esta composición.








Estaba sentado en el subte justo frente a mí. Muy pronto desvió la mirada, pero mucho tiempo después supe que también le gustaba Oskar Fischinger.







10 comentarios:

Caro dijo...

me encantó!
me parece que no hay feria de libros el lunes, es de jueves a domingo, por las dudas fijate en la página...
abrazo!

cr dijo...

Gracias!

Fernando Terreno dijo...

Tus textos están tan enigmáticos como las fotos. En realidad todo tiene una gran unidad en la estética de los años 30 y de la Bauhaus.

Anónimo dijo...

(El universo complota a veces con uno...y a veces en contra!) Me encantó que según wikipedia el pobre Oskar "se volvió cada vez más un pintor al óleo.." quien habrá escrito esa frase..es toda una imagen..!
cata

Rob K dijo...

Me encantó el diseño del texto y las fotos, y muy particularmente la última frase. Se percibe magia.

Saludos.

cr dijo...

Fernando: mejor así los que pasan por aquí pueden seguir construyendo historias (o textos). Sí claro muy Bauhaus, es uno de los puntos que conectan los enigmas.

Cata: El universo no complota con o en contra, solo azarea (si se permite la palabra inexistente).
Sí pobre Fischinger hacía cosas interesantes pero en el exilio se fue a Disney. (¡Y vos podés creer que ahora estamos con los aceites!)

Rob K: Muchas gracias. Uf no sé si es magia o qué, pero las figuras a veces se chocan.

cr dijo...

Ah olvidé saludos a todos y gracias por pasar y disculpen la baja frecuencia con que se actualiza este espacio. Es lo que sale.

Anónimo dijo...

HERMOSO

Anónimo dijo...

(eUGE)

cr dijo...

Danzando en círculos se agradece.