viernes, 21 de marzo de 2008

Jueves Santo

El show de Leo de anoche en Casa Brandon fue fácilmente olvidable, lo que no esta tan mal, porque al menos no se sufrió.

Se rescataron: el comienzo con Fuiste, un par de temas nuevos, uno de ellos dijo Andrea era uno viejo que nunca más había hecho, un tema de Sandro y los del Fuego, o una versión de la versión en castellano que estos hacían de un tema de los Beattles, no quedó muy claro; y La isla del Sol, que fue el hit y cierre de la noche (claro todos creímos que volvería con la guitarra). Leo comenzó el show diciendo que estaba Moris, lo menos que este cuerpecito esperaba era “Escúchame entre el ruido”, pero él tiene esas cosas y no hizo nada de nada. Para matarlo.

El evento que llevó a Leo a cantar, una vez más, en la casa del amor, visibilidad y respeto fue la inauguración de la muestra de fotos que Alejandro Ros diseñó para su próximo disco, titulada “Mostra”. Mi preferida es la del abanico, obvio la más clásica y naif, también gustó la serie de la peluca afro.

Por suerte, como en toda salida, siempre se rescata algo para el recuerdo. Por un lado, aunque breve, el encuentro con la Anti-society (luego de las indecisiones con Broder nos fuimos detrás de ustedes), Andrea, Mariana, Stella, ah y Pablito. Pero también quedó una anécdota. Concluido el show, dejamos las luminarias en la planta alta y bajamos para hacer uso del baño y volver a ver las fotos, ahí descubrimos a Moris confundido frente al espejo que separa las puertas de ambos baños. El pobre no sabía a cual entrar. Primero estuvo unos segundos dubitativo tratando de dilucidar los íconos, miró a la derecha, luego a la izquierda, luego entró al de damas y retrocedió al instante, no le quedó otra que ingresar al vecino. La verdad yo ni recuerdo si hay carteles de identidad, ni como son. Todo esto yo lo veía pero, como la persona confundida estaba de espaldas, no me había dado cuenta quien era, recién cuando salió y pude verle el rostro, y con la ayuda de saber de su presencia ahí, sino nunca se me hubiera ocurrido, lo descubrí. Disfrutamos de la anédota sin disimulo y el pobre Moris se quedó sentado en un sillón, creo yo, preguntándose que estaba haciendo ahí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto, al menos no se sufrió tanto esta vez.
De todas formas,para reescuchar lo rescatable (cual cultora del sadomasoquismo)he rapidshareado el concierto. Luego les paso los links a tod@s.
Vivan la melancolia,los colores dorados del otoño y los primeros abriguitos :)
Andre

cr dijo...

Andre: Pablito ya esta reclamanmdo los audios y yo sólo tengo un par de temas, así que esperamos el rapidshareado.

El show no estuvo tan mal, por suerte tuvimos uno muy bueno hace poco.

Que bien otra amante del fresquito.
besos