martes, 29 de enero de 2013

Litoral



                      Al despertar, el hechizo seguía. Si alguien me hubiera dicho que la mañana del día anterior había besado a Lisa en el corredor de Las Zanjas, no lo hubiese creído. *

La primera imagen que vi desde el taxi, luego de cruzar el puente e ingresar a la isla del puerto donde está el camping, fue una pareja  besándose con toda la furia de una noche de verano. Estaba oscuro y solo ellos quedaron iluminados por los faroles del automóvil mientras caminaban y empezaban a besarse. Eran las 5 a.m. y la tormenta que pensé que había dejado caer por completo al hacer tiempo en la terminal, se quedaría hasta media mañana. Me sentí bien, sonreí y pensé que estaba entrando a un lugar de buen tiempo.



*en una página que recién abrí al azar de Los galgos, Los galgos, de Sara Gallardo, lectura que me acompaño en este buen tiempo. 

4 comentarios:

Rob K dijo...

De esta escena por vos contada me admira su "gallardo" estilo.

Saludos, cr.

cr dijo...

Hola Rob K, te extrañé tanto tiempo.
Qué linda la sensación que describís, ¿será que estoy más docil y se me pegó el estilo con tan solo esta lectura?
Es que nos entendimos desde la primera página, y me sigue encantando.

¡Besos!

Anónimo dijo...

Temporada de besos.. de conejos.. de besos..de conejos.. ;)
cata

cr dijo...

Temporada de patos, cuak