domingo, 1 de julio de 2012

Azul Maya

La pintura mural fue una de las tantas expresiones que los pueblos de Mesoamérica utilizaron para describir –o descubrir- su modo de entender el mundo. Pero solo fueron los Mayas, ya en el período tardío de estas civilizaciones, quienes lograron seducir la mirada Europea hasta el punto que lo de ellos sí haya sido considerado como “arte”. Parece que las formas, los colores y diseños conformaron a la acotada mirada occidental. ¿Para qué abrir los ojos a otras posibilidades, no? Por suerte este modo de entender otras civilizaciones, fue cambiando desde mediados del siglo pasado y ahora las miradas son otras y mucho más interesantes. 
Estas pinturas recubrían los interiores de los palacios, y aparentemente estaban destinadas a un público reducido y de las clases altas. Muchas de ellas representan, en secuencias, sucesos fundamentales de la historia de estos pueblos, de modo que funcionan como un excelente narrador. Otras, tienen diseños de figuras fantásticas, en general hombres y animales se hibridan para representar deidades a las que se les daba tributo. 

Hace ya un tiempo había hecho referencia al Azul de Prusia, esta entrada viene en su compañía porque encontré algunos datos interesantes sobre el Azul Maya. (Me doy cuenta que los cianotipos aún esperan que me involucre con ellos, y que cada dos años me cruzo con algún color interesante… ¿ya es tiempo no?). 

Parece que los mayas no solo dibujaban híbridos, sino que, sin saberlo, también pintaban con ellos. La tintura azul característica de estos murales que tiene un color bien brillante y es muy resistente a los efectos del ambiente, tiene tanto componentes orgánicos como inorgánicos, que bien supieron acompañarse para perdurar en el tiempo. El tinte azul o índigo proviene de una planta típica de la región la Indigofera suffruticosa*, ahí la fuente orgánica; para la obtención del colorante, que se extrae de las hojas, estas deben procesarse y macerarse. El material que usaban para estos lavados eran aguas arcillosas con un gran contenido de un mineral llamado paligorskita, si este es el componente inorgánico. Breve, porque aquí lo pueden leer con más nanodetalle, cuando el índigo entra en contacto con la paligorskita, ambos se acomodan de modo que el mineral funciona como albergue del colorante, lo atrapa en su red y lo protege del exterior. 
Así fue que en función de una tecnología desconocida, los mayas unieron índigo y paligorskita para perdurar azulados y brillantes por un largo rato. 

La pintura pertenece a la zona arqueológica de Cacaxtla. Representa de escena de una batalla. Esta civilización tuvo su esplendor entre los años 650 y 900 de nuestra era y tuvo gran influencia Maya.



* Planta que a través de otras variantes aparece en diferentes climas tropicales, y fue fuente del codiciado oro azul, que en este blog describen muy bien.




4 comentarios:

Rob K dijo...

El mundo de los colores y las técnicas de su elaboración es fascinante. Gracias por difundirlo aquí.

Saludos, cr.

Anónimo dijo...

Qué hermosura! (que lindo sería una tela con esos colores!)
cata

Fernando Terreno dijo...

Hermosa la combinación de colores y toda la entrada.
Parece que los muralistas mexicanos tenían sus antecesores...
Y hablando de ellos, estuve por la Aduana Taylor, atrás de la Casa Rosada y vi el mural que pìntó Siqueiros. ¡Imperdible!
El tipo usaba lacas a la piroxilina (pintura de autos) que no serán estos azules, pero tienen algo en común.
Un abrazo.

cr dijo...

Gracias Rob K, además de los colores, a mi me fascinan esos secretos que se descubren después de miles de años.

Cata hay unas telas increíbles, en Perú hay una cultura llamada Paracas que se destacó por los textiles.
(http://terraeantiqvae.com/profiles/blogs/tejidos-de-la-cultura-paracas)

Fernando tengo que ir a verlo. Viste el documental "los próximos pasados", sobre el mural. Es muy recomendable.
Creo que el legado se transmitió y por eso tanto mural y tanto color en la zona.

Abrazos a todos, gracias por pasar a pesar de la baja frecuencia con que se escribe algo interesante aquí.

Disfruten del frio tanto como yo.